BIENVENIDOS

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Mi nombre es Roxy

Buenas tardes mis pequeños vampiros del crepúsculo.

Desde que tenia 8 años me han fascinado los VAMPIROS , su belleza(no siempre), su sensualidad, su oscuridad, si como yo alguna vez os sentis aislados, contrariados e incomprendidos, porfavor no dudeis en acudir aqui.

Siempre seré fiel a mis ideales, creencias(aunque para algunas personas sean irreales), y fantasias, asi que si compartimos opiniones, unidos a mi clan...

Siempre vuestra:

Princess of dark

martes, 14 de junio de 2011

CAPITULO 3

Hola mis vampiros queridos. Aqui estamos con otra entrega de un nuevo capitulo. Alos que me seguis un besoo grande y muchas gracias. Y a los que dejais comentarios un mordisquito extra ya que me haceis feliz por un ratito^^   Espero que os guste!!






RECUERDOS DE UN VAMPIRO (Capítulo 3)

Por donde comenzar, esa era la cuestión. Todo había empezado cuando me  desperté a mediodía. No había hecho nada raro el día anterior, había estado en casa todo el día. Había pasado de la noche a la mañana.
Todo esto era muy raro, empezaba a preguntarme si es que estaba enfermo, ya que, dependiendo de que te alimentes, animales o humanos tienen enfermedades, aunque el efecto en nosotros es pasajero.                 Pero el día anterior no me había alimentado, así que debía ser otra cosa.
Estaba tan furioso…, pero al mismo tiempo muy asustado.
Furioso ante la idea de que una humana pudiese tener tanto control en mi, ¡y eso que todavía no me conocía!. Y asustado… porque estaba empezando a amar a aquella joven, cada vez que la recordaba, suspiraba por su piel, su cabello, su olor… Pero… no estoy seguro de cómo expresarlo, tenia la sensación de que ella me temía antes de haber podido hablar conmigo.
Volví a despertar de aquel trance en el que había entrado. ¿Por qué estaba pensando en hablar con ella? ¿O en que me tuviese miedo?
Debía temerme. Ya lo creo que tenia que tener miedo de mi.                                                 
***
            Me acosté sobre las 5 de la madrugada más o menos. Con dormir hasta mediodía sería suficiente para estar descansado. Aquella noche soñé. Algo no muy habitual entre vampiros.
            En el sueño me encontraba en el mismo lugar y en la misma rama de árbol en donde había ocurrido todo.
            Estaba mirando dentro de la casa, examinando a aquella hermosa ninfa. Ella dormía, pero por lo que parecía, aquella noche no tenía pesadillas. Al cabo de unos minutos mirando, me senté en la rama y miré las estrellas sin verlas. Cuando volví la vista al dormitorio. Ella estaba de pié señalándome. Pero esta vez no gritaba. Tenía una mirada pícara en los ojos, y una media sonrisa que me hizo estremecer.
            Miré a mi alrededor confuso, esperando ver algo detrás de mí, pero ella me señalaba a mi.
            Giró la mano y me hizo señas con el dedo para que me acercase. Yo estaba hipnotizado, me puse de pié en la rama y fui andando tranquilamente hacia la ventana.
            -William, mi amor- Ella hizo sonar su dulce voz. La ventana estaba abierta, intenté pasar, pero no pude.
            -Debes invitarme a pasar – Ella así lo hizo.
            Entré en la habitación, olía increíblemente a ella. Se acercó a mi, lentamente, su mirada era fuego. Entreabrió los labios para decir algo, pero al cabo de un instante los cerró y volvió a sonreír.
            -¿Quién eres?- Conseguí articular malamente.
            -¡Alexandra tonto!, ya sabes quien soy.- No conseguía entender nada. Era como si me hubiese perdido algo.-Llevo horas esperándote, al final me quedé dormida-.¿Que llevaba horas esperándome?, ahora si que no entendía nada.-Mi queridísimo William…, hoy es la noche, estoy lista-.
            -Lista, ¿Para que?-
            -Para que me conviertas en tu princesa de la oscuridad, mi queridísimo Vampiro-.
¿Como diantres sabía ella lo que era yo?. Me abalancé sobre ella, la cogí de la muñeca y la dejé de espaldas a mi. Acerqué mi boca hasta su oído y le pregunté:
-¿Quién te ha contado lo que soy?-
Ella empezó a llorar, en aquel instante dejé de sujetarla, pero ella no separó su espalda de mi cuerpo. No sabía porque pero tenía una necesidad acuciante de consolarla y pedirle disculpas.
-Lo siento Alex, no quería asustarte, ¿Cómo sabes que soy un Vampiro?-
-Tú me lo contaste, me dijiste que esta noche me harías como tu, me dijiste que sería tuya para siempre…-. Volvió a sollozar.
¡Qué dolor me provocaba su sufrimiento!. Alcé la mano para acariciar su pelo. Estaba tan suave… Ella ladeó un poco la cabeza, en aquel ángulo podía vislumbrar claramente su arteria carótida, aquella que se encarga de bombear la sangre al cerebro.
 Notaba como su cuerpo pedía a gritos que la mordiese, que extrajese aquel cálido líquido que me daba vida. Estaba excitado, y aquella mujer lo sabía. Volvió la cara hacia mí.
-Pero antes… me gustaría que me besaras, llevas un rato aquí conmigo, y todavía no lo has hecho… ¿es que ya no te gusto?-. Hizo un puchero.
Aquello me sorprendió. No por lo que pedía sino porque me hizo estremecer entero. Si, claro que estaba excitado, pero no por la sangre, que era la única causa que yo podía comprender, sino por el hecho de que iba a tocar aquellos deliciosos labios de fresa.
La giré con un único movimiento, suave, hasta que quedó de cara a mi. Podía ver como sus labios se entrecerraban , como sus mejillas se inundaban de un color rosado, pero lo más hermoso era su mirada. Aquellos ojos verdes eran como pozos sin fondo, me miraba como si me hubiese estado esperando toda la vida, como si me necesitase.
Ella temblaba, lo podía notar, bajo mis manos era tan frágil. El más mínimo descuido y ella podría morir.
Puse ambas manos alrededor de su espalda, la atraje más hacia mí, hasta que quedo totalmente solapada a mi cuerpo. Era como si encajásemos perfectamente. Los dos sabíamos como teníamos que colocarnos. Ella pasó dulcemente sus dedos por mi cabello, los agarró fuertemente y acercó mi rostro al suyo.
¡Yo no lo esperaba!. Creía que me tenía miedo, acababa de estar llorando porque yo la había atemorizado.
Nuestros labios se juntaron en perfecta armonía, su sabor era dulce, aterciopelado. Eran besos tiernos, lentos, excitantes. La cogí en brazos, mi boca pedía más. Podía escuchar su entrecortada respiración, los rápidos latidos de su fuerte corazón.
La llevé hasta la cama. ¡Era cierto! Ella podía ser mi princesa de la oscuridad. Allí sería más cómodo.
-Haré lo que me pides amor mío-. Mi voz sonó clara. Noté como su cuerpo se estremecía. –Vas a ser mía para siempre-. Podía sentir como toda ella estaba en vivo júbilo. Realmente deseaba estar a mi lado. ¿Por qué no dárselo si estaba en mi mano? .

Hice que se tumbase en la cama. Retiré el cabello tan negro como el carbón. La coloqué en ángulo. Ya sentía el dolor de los caninos al extenderse, afilados, precisos. Ella me miró y sonrió complacida.
-Sabes que debes beber mi sangre ¿verdad?- Le pregunté.
- Claro, no tengo ningún problema, ya que voy a estar toda una eternidad alimentándome de sangre, mejor empezar cuanto antes-. Era clara, había que reconocerlo. Mordí mi propia muñeca y le tendí el brazo. Ella empezó a extraer al sangre al instante. Sentía su necesidad. Cuando ya fue suficiente retiré el brazo, ella todavía intentaba retenerlo. Aquello cada vez me excitaba más. Noté como los colmillos crecían hasta alcanzar toda su magnitud, ya no aguantaba más, pasé mi brazo por debajo de su cabeza y hundí mis puntiagudos dientes. No sabría expresar como me sentí en aquel momento, mientras su sangre, tan dulce, tan virgen, entraba en mi y llegaba hasta las partes más recónditas de mi cuerpo. La sujeté con más fuerza. Ella gemía, me di cuenta de que empezaba a quedarse sin fuerzas, sabía que aquello era peligroso,  pero debía continuar. Dejarla  casi sin sangre en las venas, para que luego ella volviese a beber otra vez la mía. Seguí extrayendo la sangre, llenándome con su fuerza vital, sentía como cada molécula de mi cuerpo  gozaba con la experiencia.
Al cabo de un rato me quedé sin nada que extraer. Separé los labios de su cuello, pero para entonces ya era tarde.
Su cuerpo yacía inerte, sin vida.
                                                           ***
Desperté de golpe. Estaba llorando. La había matado…
Hasta que no pasaron cinco minutos no llegué a la conclusión de que había sido un sueño. Nunca había tenido uno, por lo menos que yo recordase. Empecé a pensar rápidamente. Aquello no debía ocurrir jamás. Alex no debía verme nunca. Por su propio bien. Nunca debía saber de la existencia de las criaturas sobrenaturales.
Aunque la conversión saliese bien, yo no podía hacerle aquello a tan hermosa criatura a una vida que significaba la condenación eterna del alma. Convertirla en un Vampiro. Eso no podía pasar jamás.


espero que os haya gustado. Dejad una marca al terminar!!

Bloody kisses

Princess of Dark

5 comentarios:

Dulce Cautiva dijo...

Vaya!, x un momento pensé... K me he perdido?, como es posible k él no la recuerde?... Y luego va y resulta k es un sueño, jajaja. Bueno, mejor dicho, una pesadilla...

Pos nada perla, gracias x avisarme k habías publicado y sobre tu pregunta siento decirte k no puedo ayudarte ya k yo tampoco sé hacer eso k m pides... Lo siento.

Saludos y buenas noches, muak!!!

Nadia dijo...

Y he leido el tercero XD, me ha gustado mucho y ten por seguor q de ahora en adelante leere en cuanto vea que tienes un nuevo capítulo.
Estaré esperando por saber más de esta historia!!! =)

Arwen dijo...

Uffff menos mal que fue un sueño...se pone muy interesante...no había podido leerlo y estaba ansiosa de hacerlo...es precioso el relato...un abrazo un poco vampirico...

narrador dijo...

"William tiene sueños calientes" XD
He sopesado las posibilidades (amnesia? un sueño? un plan maquiavelico?) mientras iba leyendo.
A veces tienes cosas que me sorprendes, pero no arriesgas. Eres taimada, cauta, predecible.
Abres senderos nuevos para correr de vuelta al redil. Estas conteniendote y no se para qué o por qué. es una historia convencional? eres una escritora convencional?
Y vuelven las referencias ^^
Permiso para entrar, beber la sangre para convertirse,...
Sabías que hay vampiros en todas las culturas humanas? por que el perfil del tuyo es tan europeo y medieval? por que no tratas de innovar y te aferras a viejas reglas trilladas?
No me sorprendería que tu vampiro irradiara destellos cuando la luz del sol acaricie su piel.

siria dijo...

Bueno primero tengo que decirte que tienes muy bueno criticos...Segundo que me sorprendio...ya sabia que me soprendiria este capitulo...ya esta interesante la historias...sigue que si se puede...ahora a leer el siguiente capitulo...Por cierto te invito que visites mi blog y me des tu opinion de mis sorpresas...Besitos, Siria ;)